Criptodiario sentimental

Semana cuarenta y ocho.

Semana 48

¿Qué ha pasado en tu vida desde la semana 45?, se estará preguntando nadie. Los expertos no logran ponerse de acuerdo y yo solo puedo ofrecerte este inconexo, incompleto y desordenado resumen de mis últimas aventuras:

Me perdí el concierto de Kate Tempest, pero no me sentí mal por ello.

Me largué en el turno de preguntas de la conversación entre Herndon y Morozov del Tentacular porque estaban siendo unos sosos y yo estaba agotado.

En el mismo evento vi a Macroscopist y me acordé de aquella vez hace mil años que coincidí con él en Barcelona y le di la mano y resultó que la daba muy blandita.

Me suscribí a The Syllabus pero no me leí ninguno de los artículos que me enviaron.

El kipple se apoderó de mi casa durante varios días. Me dio bastante igual.

Volví a dibujar pixel art, como puedes comprobar 1.

Quedé para comer con J y A en los Porfiados.

Quedé para desayunar con A y J en Las Hermanas Arce.

Y luego fuimos, no a patinar, no, pero sí a ver la expo de Wildlife Photographer of the Year, y a tratar (sin éxito) de comer un proverbial pincho de tortilla en la zona pija de la ciudad, y a los 100 Montaditos, y a tomar un café y una tarta, y al Museo del Metro de la Estación de Chamberí, y fue todo muy bonito y divertido y a nadie se le murió ningún conejo como en la semana 41, lo cual siempre es fantástico.

Le dije a mi psicóloga que quería espaciar la sesiones porque llevo casi dos meses encontrándome bien y siento que me repito en cada visita.

Mi psicóloga me dijo que claro, sin problema. Pregunta: ¿no se supone que es algo que debería haberme ofrecido ella?

Hice lo del Yami-Ichi con M 2.

Fui a la charla de Bridle pero luego no tuve agallas para pedirle que me firmara su libro.

Compré un billete de tren (solo ida) para ir León por Navidad y caí en la cuenta de que este año tampoco pasaré el tradicional fin de año con Y. Mal.

Me pillé el libro de Nacho.

Me crucé con N en OkCupid y desde entonces no dejo de preguntarme qué tal se encuentra y si estaré muerto para ella o qué onda.

Vi The Irishman, pero no de la manera que le habría gustado a Scorsese.

Envié una newsletter con motivo del Yami-Ichi y tres buenos amigos me contestaron.

Estuve aprendiendo sobre Pico-8.

Me enteré del despido de O.

Un funcionario tartamudo vino a mi piso para comprobar que no había instalado ningún aire acondicionado ilegal como consta en una misteriosa denuncia. Antes de marcharse señaló los letraset que tengo pegados en la pared y me preguntó si los seguían vendiendo.

J me escribió para contarme que se pasará por Madrid durante el puente.

Hice unas pocas fotos con la Vitessa que me regaló mi casero en la semana nosecuantos. Cruzando los dedos desde ya para que salga algo decente.

Fui al cumpleaños de D y me di cuenta (tarde), de que podría haberle preguntado por N a B 3.

Comencé y abandoné The Crown.

1 Y a sentirme un poco incómodo con el término, pero es lo mejor que tenemos.

2 ¿Está mal que señale que fue un éxito y recuperamos la inversión y nos sacaron aquí y conocimos a los New Models y les hicimos una web noventera y bromeamos con una gerente de cuentas de Facebook que estaba de vacaciones en Madrid y estuvimos a punto de venderle merch a los Velamines pero no hubo manera porque imagino que estarán ahorrando para todos los juicios que tienen pendientes o algo así?

3 Sí, me doy cuenta de que lo de las inciales puede resultar ridículo.

Semana 45

Lunes

El despertador suena a las cinco, pero llevo un cuarto de hora despierto. Toca volar a Múnich, ¿pero a qué?

Desayuno con A en el aeropuerto. Está más tranquila que el viernes. En el avión me siento entre un tipo con mal aliento y un ejecutivo workahólico que insulta a una de las azafatas la segunda vez que le pide que cierre el ordenador. Un poco antes de aterrizar sacará una revista de historia y se pondrá a leer sobre Hitler y el Putsch de Múnich. Fabuloso.

Aterrizamos. En la ciudad hace un día soleado y cogemos un taxi para ir al estudio. El proyecto que nos ha traído aquí es ridículo, pero da igual. Por la noche nos invitan a un restaurante típico bávaro para socializar con el equipo. No me sale bien del todo: bebo más de la cuenta y hablo menos de la cuenta.

Martes

Hacienda aparece como un fantasma y mete la mano en mi cuenta bancaria. Entrevistamos al japonés que lleva el proyecto ridículo. Le lanzo una pregunta inociente que le bloquea durante, no exagero, más de 30 segundos. Intento ir a una librería con buenas críticas en Internet, Lost Weekend, pero está de obras, así que camino hasta otra que está justo al lado y me pillo el libro de Nabokov que me recomendó J (Pale Fire) porque al parecer no puedo esperar a comprarlo en Madrid. Ceno en un restaurante vietnamita con A y N. Luego vamos a un bar y nos tratan fatal.

Miércoles

Silencio de radio en la Internet de ligar. Olia me escribe para darme acceso a las webs de Geocities. Avanzo con el proyecto para el Yami-Ichi. Me doy una vuelta por la ciudad, pero como anochece a las cinco no veo nada interesante (literal y figurativamente hablando). Hoy la Pinakothek cierra a las seis, así que me quedo sin visitarla. Voy a más librerías, le hago ojitos a varios libros y revistas, me siento fatal, me voy sin comprar nada.

El Futuro, de noche

Jueves

A se va de vuelta a Madrid. Yo me quedo un día más. Me aburro. Pienso en el miedo. En el de A, en el mío, en los que he tenido, en los que ya no tengo. Hoy sí visito la Pinakothek der Moderne, que además de abrir a las ocho tiene, sorpresa, la entrada gratuita.

Parece la cárcel. Hay al menos un vigilante por sala. Mientras miro una expo sobre urbanismo en la India un vigilante me pide que haga mi tote más pequeña (supongo que se me ve en la cara mi pasado como ladrón de maquetas) y sin más preámbulos me coge la bolsa y le ata un nudo. *Schönen Abend noch* me responde sonriente cuando le pregunto que qué cree que está haciendo.

Me alejo enfadadísimo y después de un rato deshago el nudo y me vuelvo a colgar la bolsa al hombro. De la nada aparece otro vigilante, de mayor rango, supongo, y más alto, y más germano, y portando más walkie-talkies (uno) en la mano. Me dice básicamente lo mismo que el anterior. Me da largas cuando pregunto que por qué ese empeño en miniaturizar mi bolsa cuando resulta que apenas hay visitantes en el museo. Quiero que confiese que es por mi sospechoso interés por los trazados residenciales en Gujarat. En lugar de eso sonríe y me vuelve a dar largas, así que cojo la bolsa, hago una bola con ella y me largo de la exposición. Que le den al urbanismo indio.

Con el enfado más grande y la bolsa más pequeña subo a la segunda planta para ver la última expo. Tras unos minutos a mi aire se me acerca un nuevo vigilante. Allá vamos otra vez, pienso. Pero no, este me dice que no me vaya del museo, que en unos minutos inaugurarán una expo nueva y que voy a poder verla en primicia. Fabuloso. Le doy las gracias y hago un poco de tiempo volviendo a recorrer las salas de esta planta. A los pocos minutos inauguran la exposición, que está compuesta por obras que se presentan sin información sobre tema, material o autor, con la idea de apreciar la pieza sin interferencias o preconcepciones. Mientras abandono el museo me cruzo con el guarda bueno y le vuelvo a dar las gracias, congraciándome otra vez con el gremio de la vigilancia de espacios expositivos.

Antes de volver a mi hotel me acerco a la Futuro Haus que hay en el jardín frente a la Pinakothek y la fotografío mientras pienso, otra vez, en el miedo y en mi propio futuro.

SEMANA 43

Estoy sentado en el avión de vuelta a Madrid, en la parte trasera, asiento 30F. Allá al fondo, al principio de la aeronave, veo el carrito con el cátering que se arrastra por el pasillo desde hace, no exagero, una hora.

Estoy sentado en mi piso en Madrid, diciéndole a Clara (32, 5 kilometers away) que “jajaja, sí, esquivaste una buena bala yéndote al otro sitio” y a Iryna (91% Match) que estuve sopesando visitar Lund o Malmö, pero que al final decidí continuar explorando la ciudad.

Estoy sentado en el vagón silencioso del tren leyendo sobre el Cult of the Dead Cow.

Estoy sentado en una salita de techo bajo del CCCB, escuchando a Olia contarnos en qué consistirá nuestra misión en las próximas seis horas 1.

Estoy sentado en un restaurante en Pintor Fortuny hablando con M sobre la web y mil cosas más que ahora no recuerdo.

Estoy sentado en el patio interior de una cafetería rodeado de mis mejores amigos haciendo bromas y hablando sobre portadas de libros, qué cosas son noruegas y qué cosas no son noruegas, el nuevo trabajo de L, las manifestaciones de esta mañana, el puto helicóptero que parece perseguirnos allá donde vamos, los tanukis.

Estoy sentado en el asiento 30F, mirando por la ventanilla, aterrado porque desde hace varios minutos atravesamos una zona de turbulencias y el avión se zarandea con muchísima fuerza. Hace un día precioso y me siento muy solo y pienso que el avión se va a estrellar.

Estoy sentado en la cama del Airbnb que M y yo hemos alquilado para asistir a The Influencers, consultando el registro del ayuntamiento para confirmar que, efectivamente, el piso es ilegal y que nos acaban de timar cobrándonos una tasa turística inventada.

Estoy sentado en una cafetería del Raval, comiendo un helado, charlando con MS sobre proyectos artísticos y fantaseando con dedicarme al arte, como él, y no al diseño o lo que sea que hago ahora.

Estoy sentado en el tren de vuelta a Madrid dibujando en el ordenador, escuchando The Number One Song In Heaven, pensando, como hago últimamente, en dónde estaré y quién seré cuando vuelva a recordar este instante.

1 La misión consistirá en seguir la pista de un gif específico, una paloma, en una inmensa lista de páginas personales de los años noventa y responder varias preguntas al respecto.

Semana 42

Lunes

A veces me ocurren cosas estupendas en rápida sucesión y no me da tiempo a registrarlas, luego se me olvida por completo y lo siguiente que pasa es que me quejo de que nunca me ocurran cosas estupendas. El lunes de la Semana 42, la Semana Internacional De Irse Por Fin De Vacaciones, me pasan dos de dichas cosas:

  • La primera es que, con la excusa de recoger una carta de Hacienda, mi casero se transmigra en mi casa y me regala tres cámaras analógicas, una de las cuales es una bonita Rollei 35 TE y dos de las cuales no son bonitas Rollei 35 TE pero tampoco están mal.
  • La otra cosa estupenda es descubrir que la chica de Tinder con la que comienzo a hablar es la traductora rusa de varios de mis libros favoritos recientes. Menos estupendo es cuando me cuenta que tiene pareja y que simplemente está aburrida, pero por qué centrarse en lo malo, ¿no, Arce?

Remato el día con una bonita (y también estupenda) cena à trois con L. y A. en un tailandés cercano a mi primer piso en Madrid.

Rollei 35 TE

Martes

Por la mañana abandono a mis siete plantas a su suerte y me voy al aeropuerto, desde donde aprovecho para escribir un email a J. en el que prometo volverla a escribir en cuanto tome tierra. Luego me entrego a mi ritual pre-vuelo consistente en ponerme ligeramente nervioso pensando en horribles y creativos accidentes aéreos al mismo tiempo que hago todo lo que puedo para abordar el avión con el mayor grado de embiagrez funcional posible.

Obviamente el avión no se estrella con otro avión despistado, ni se convierte en una brillante bola de fuego iridescente, ni desaparece en misteriosas circunstancias, y tres horas después de despegar y en compromiso con nuestra puntualidad aterrizo en Copenhague sano y salvo.

Lo primero que visito en la ciudad es el Assistens Kirkegård, un cementerio precioso y profusamente selvático situado a pocos metros de mi apartamento en Nørrebro donde se encuentran enterradas figuras famosas de las letras y las ciencias como Hans Christian Andersen, Søren Kierkegaard y Niels Bohr (supuestamente en tumbas individuales, aunque como en este viaje no me he traído herramientas no llego a comprobarlo).

Setas en el Assistens Kierkegaard

Miércoles

Espiraleo por la Rundetårn, me pillo Super Normal y una copia del último número de Fukt Magazine con una portada muy loca en una librería cercana, quedo a comer con K., que está viviendo en la ciudad, y paseamos hasta el Dansk Arkitektur Center, en donde vemos una exposición que recoge varios proyectos del estudio de arquitectura de Bjarke Ingels, maquetas a escala y reproducciones con piezas de LEGO incluidas.

La espiralidosa Rundetårn

Jueves

Exhortado por B. me subo a un tren y visito Louisiana 1, el museo de arte moderno junto al estrecho de Øresund. Como el tiempo es Súper Nuboso no logro ver Suecia 2.

La expo de pintura de Marsden Hartley me decepciona un poco, la de fotografía de Lauren Greenfield sobre el exceso y el consumo loco ya me la sé (aunque las fotografías y las entrevistas que las acompañanan son efectivas y estremecedoras), y la de Kusama, ay, la tienen cerrada por renovación. Lo que verdaderamente me gana el corazón y la mirada son las vistas alrededor del museo, que no pierden un ápice de belleza a pesar del día arisco y gris que hace.

Por la noche, ya en casa, veo que han confirmado mi plaza en el taller de Olia Lialina en Barcelona. Estupendísimo.

Little Janey-Waney de Calder en Louisiana
The Louisiana Museum of Modern Art

Viernes

Catapultado por la cafeína de Coffee Collective (mi base de operaciones en el mundo exterior) y en combinación con nueve horas de sueño recorro el hipstérico barrio de Jægersborggade, donde me aprovisiono de rotuladores y una libreta primero (en Markers N Pens) y un perrito caliente vegetariano y una kombucha después (en Plantepølsen).

Más tarde visito el museo de diseño danés, y al anochecer, Kastellet, la fortaleza asteroide (a la que, por mantener la coherencia, le otorgo tres estrellitas).

Como es tarde, hace frío y estoy cansado de caminar, aborto el plan de visitar la sirenita genéticamente modificada que se encuentra a unos pocos metros de la sirenita no genéticamente modificada. Sirenitas vistas en este viaje: 0.

Sábado

Por la mañana, después de la tradicional inyección de cafeína, paseo por el Superkilen y luego me monto en un autobús y veo el museo Copenhagen Contemporary.

Almuerzo junto a la bahía (en La Banchina) y luego me teletransporto en ferry a la biblioteca nacional de Dinamarca (también conocida como El Diamante Negro, por albergar en su interior un gigantesco diamante oscuro que mantiene a la población esclavizada o por la forma y el color del edificio).

Refshalevej, Copenhague

Domingo

El domingo me lo tomo como día de descanso y me dedico a trabajar en mis proyectos, ir al supermercado, redactar este texto y pensar en mis cosas estupendas. Tak.

Cuaderno de visita danés

Una lista mutante y ridículamente optimista de sitios que he visitado, estoy visitando, o tengo la intención de visitar durante mi estancia en Copenhague.

Hay 30 lugares en total.

  • Fjordenhus
    Havneøen 1, 7100 Vejle

    El primer edificio diseñado por Olafur Eliasson y Sebastian Behmann.

  • Kulturtårnet
    Knippelsbro 2, 1400 København K

    Una cafetería en la torre de uno de los puentes de la ciudad.

  • The Genetically Modified Little Mermaid
    Langelinie Allé 17, 2100 København

    Como la sirenita que todos conocemos y amamos, pero mutante.

  • Grundtvig's Church
    På Bjerget 14B, 2400 København

  • ARKEN Museum of Modern Art
    Skovvej 100, 2635 Ishøj

  • Nikolaj, Copenhagen Contemporary Art Center
    Nikolaj Plads 10, 1067 København K

  • Portland Towers
    Århusgadekvarter, 2150 København

  • The Tietgen Residence Hall
    Rued Langgaards Vej 10, 2300 København

  • The Silo
    Lüdersvej 15, 2100 København

  • Amager Bakke / Copenhill
    Vindmøllevej 6, 2300 København

Sitios visitados

Estos son los lugares por los que he pasado. Si tienen una estrellita es que te recomiendo el sitio.

  • Assistens Kirkegård
    Kapelvej 4, 2200 København N

    Un cementerio inaugurado en 1760 y situado en el barrio de Nørrebro donde están enterrados Hans Christian Andersen, Søren Kierkegaard y Niels Bohr.

  • Coffee Collective
    Jægersborggade 57, 2200 København

    Una cafetería justo al lado de mi apartamento que me surtirá de la primera dósis de cafeina cada mañana.

  • Rundetårn
    Købmagergade 52A, 1150 København

    Antiguo observatorio. La torre no tiene escalones, sino que está construida como una pista en espiral (de esta forma era sencillo subir el material científico necesario).

    En la pista también se han llegado a realizar carreras de bicicletas y coches.

  • Cinnober Bookshop
    Landemærket 9, 1119 København K

    Librería y papelería de diseño. Tienen material de POSTALCO y tope de hygge.

  • Københavns Hovedbibliotek
    Krystalgade 15, 1172 København

    La biblioteca municipal (y, esta en concreto, principal) de la ciudad. Disponen de dos cosas fundamentales para la vida: libros y WIFI.

  • Democratic Coffee
    Krystalgade 15, 1172 København

    Cafetería situada dentro de la Københavns Hovedbibliotek. Se puede pillar un café y luego entrar dentro a la biblioteca con él y leer, trabajar con el portátil o escribir esta reseña.

  • Dansk Arkitektur Center (DAC)
    Bryghusgade, 1473 København

    Lo que dice en el título. El día que visité el DAC había una expo que mostraba maquetas de proyetos arquitectónicos de todo el mundo.

  • The Louisiana Museum of Modern Art
    Gl Strandvej 13, 3050 Humlebæk

    Un museo de arte moderno llamado así porque las tres esposas del dueño de la villa donde se asienta se llamaban Louise. El museo se encuentra a unos 40 kilómetros del centro de Copenhague, en una de las orillas del estrecho de Øresund y la visita es interesante no solo por las colecciones expuestas sino por la propia arquitectura del edificio y por el jardín de esculturas donde está situado.

  • HAY House
    Østergade 61, 2, 1100 København

    Una tienda de dos pisos con productos de diseño de la marca danesa HAY.

  • Markers N Pens
    Jægersborggade 57, 2200 København

    Una papelería con una buena selección de rotuladores y libretas.

  • Plantepølsen
    Jægersborggade 39, 2200 København

    Un pequeño local donde venden deliciosos perritos calientes vegetarianos y rica kombucha.

  • Jægersborggade
    Jægersborggade, 2200 København

    'Esta calle "del cazador" tiene una alta densidad de locales interesantes: cafeterías, heladerías, papelerías, tiendas de ropa de segunda mano, de productos ecológicos…'

  • Kastellet
    Gl. Hovedvagt, Kastellet 1, 2100 København

    Una fortaleza con forma de estrella.

  • ark books
    Møllegade 10, 2200 København

    Una pequeña librería sin ánimo de lucro gestionada por voluntarios. Se centran en libros en inglés, pero cuentan con obras en español, italiano, alemán, y francés.

  • Designmuseum Denmark
    Bredgade 68, 1260 København

  • Superkilen
    Nørrebrogade 210, 2200 København

    Superkilen is a public park in the Nørrebro district of Copenhagen, Denmark. Designed by the arts group Superflex with the collaboration of Bjarke Ingels Group and Topotek1, a German landscape architecture firm, the park was officially opened in June 2012.

  • Copenhagen Contemporary
    Refshalevej 173A, 1432 København

    Large-scale art & avant-garde installations displayed in a spacious, former welding facility.

  • Royal Danish Library - The Black Diamond
    Black Diamond, Søren Kierkegaards Plads 1, 1221 København K

    La biblioteca nacional de Dinamarca y la biblioteca universitaria de la Universidad de Copenhague. Es una de las bibliotecas más grandes del mundo y la más grande en los países nórdicos.

  • La Banchina
    Refshalevej 141, 1432 København

  • Prolog Coffee Bar
    Høkerboderne 16, 1712 København

    "Cafés de especialidad en Kødbyen, el "Meatpacking District". Bola extra: en el interior tienen una pop-up store de la librería berlinesa doyoureadme?!"

SEMANA 41

Adelante con otra entreguita más del hebdomadario sentimental de dudosa calidad pero alegre cantidad que nos escribo:


Semana 41: la semana de las vacaciones, la semana de alegrarse por la semana de las vacaciones, la semana de no avanzar con ningún preparativo relacionado con las vacaciones 1 y también la semana en la que Múnich hace su primera aparición como si de una nube oscura que anuncia tormenta se tratara 2.

La semana 41 es también la semana de dormir con una intermitencia desconcertante: ocho horas y media primero, luego siete, luego siete y media, luego dejo de contar; para terminar siendo golpeado primero por cinco y posteriormente elevado a un estado superior de la conciencia tras yacer durante ¿diez? ¿once horas?

En la semana 41 también me bloquean la tarjeta de crédito, no piso el gimnasio, no avanzo con Dune, no dibujo, no contesto a tus correos, no escribo la dichosa carta motivacional y me mantengo bien alejadito de cualquier preparativo danés 3.

En la 41 como con M. y J., y J. nos explica (con excesivos y escabrosos detalles, muchas gracias) el funcionamiento de la cirugía LASIK. Luego, en la hora loca, rememoro otra semana de pequeños pero importantes avances en el campo de manejarse en la vida.

Boletín Botánico

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En la semana 41, sabbat mediante, desayuno con A2 en ACID y luego, durante unas cañas con su pareja, se me acusa (en falso y en el Museo del Jamón, from all places) de crímenes contra la conejidad que niego reiteradas veces.

En la semana 41 cambio mi ubicación en OkCupid con la esperanza de tener mejor fortuna en CPH que en las coordenadas actuales, pero en la nueva posición los radiotelescopios de ligar tampoco reciben señales electromagnéticas (ni de cualquier otro tipo) y vuelvo a considerar cancelar el proyecto SETI y adoptar un perro.

Credit: National Astronomy and Ionosphere Center, Cornell U., NSF
Como el radiotelescopio de Arecibo a mí tampoco me llegan señales de vida inteligente.

En la semana 41, por fin, visito la expo de Intangibles, que, muy a mi pesar, me decepciona de forma palpable, evidente, y perceptible.

1 Esto deja de ser cierto en el tiempo de descuento del domingo, cuando, en un rapto administrativo, comienzo a compilar una lista de lugares que quiero visitar.

2 Más sobre esto en futuros episodios de este diario, imagino.

3 A excepción de solicitar un puñado de coronas de emergencia y otro de recomendaciones casuales cada vez que sale el tema de mi viaje.

SEMANA 40

Nunca me acuerdo de la táctica del chicle.

Domingo — A una semana y un día de Copenhague sin preparativo alguno (esta frase no cuenta, ¿verdad?) tengo las ganas de viajar a cero y el miedo a la aereotransportación por las nubes.

Sábado — Desayuno con M. Bebemos grandes cantidades de café y hablamos sobre qué presentar en el Internet Yami-Ichi (spoiler: tenemos un plan). En una película asistiríamos ahora a varios flashbacks ligeramente dolorosos con N hace exactamente 365 días.

Llego tardísimo y no logro comprar las entradas para ir ver a Agnes Obel, pero a cambio añado una alerta en el calendario para acordarme de tener FOMO en marzo de 2020.

The Art of Self-Defense me deja con un sabor de boca regular. Por la noche intento ver Heat pero me entra el sueño y también las ganas de no seguir viéndola, así que la abandono a la mitad.

Jesse Eisenberg
The Art of Self-Defense: dos estrellitas y media y da gracias.

Viernes - Voy a comer a Misión pre-cita con mi psicóloga y en la mesa de al lado aterriza una joven librera que:

  • Tiene voz de dibujo animado.
  • Se da un aire a A2.
  • Me hizo ghosting en Tinder en la temporada anterior.

Se lo comento a R. telemáticamente y me sugiere que:

“Si puedes, pégale un chicle en el pelo. Nunca te acuerdas de la táctica del chicle.”

Es verdad, nunca me acuerdo de la táctica del chicle (y así me va).

En la hora loca (bueno, en la terapia) todo bien. Por tercera sesión consecutiva hablo de los avances altamente positivos que estoy haciendo. El próximo viernes será la última cita del mes. Me gustaría espaciar más la visitas, pero no me atrevo a sugerirlo todavía.

Jueves — Llevo el ordenador a reparar porque al teclado no le funciona ni la R ni la F y necesito poder escribir frambuesa, frecuencia, frigorífico, frondoso y frustración.

Miércoles — Reunión con los otros profesores que darán conmigo el curso en el IED (sí, he vuelto para dar un último golpe; luego me retiraré para siempre, palabra). En esta ocasión impartiré nociones sobre animación de interfaces. Esta vez sin nada de código a la vista, así que espero que nadie salga herido.

Martes — Conozco a tres plátanos de Studio Banana. Todo fantástico. Unos días después me chivarán que no es oro lo que parece.

Lunes — A. me pregunta por la carta de motivación que me comprometí a enseñarle a mediados de mes, pero como no me he sentido motivado no he escrito nada.

Jean Arp, Berger des nuages

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2019

Una estrellita = me gustó. Dos estrellitas = me flipó.